Ángeles y prostitutas en Planeta-2009
No es nada fácil escribir una buena novela sin correr riesgo alguna.
En Barcelona, son famosas las pajilleras del Apolo, pero las buenas "profesionales", se pasean por el Ensanche, travestidas de escritoras...
Hay gente que se vende por muy poco; otros y otras por mucho, a cambio, por ejemplo, de un Planeta.
En Barcelona, los premios literarios huelen muy mal, especialmente los que se cocinan en la Diagonal.
Ganar un Planeta, es sinónimo de prostitución intelectual al máximo nivel; allá cada uno con su conciencia a la hora de verse en el espejo...
El Planeta huele a pescado podrido. Es un bodrio y una estafa literaria cara al lector sensible e inteligente.
Las pajilleras del Apolo se venden en la Rambla a cambio de unos euros; otras, se venden en la Diagonal, pero la prostitución es mucho peor: espiritual, no corporal...